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sábado, noviembre 24, 2007

«La llave del abismo», de José Carlos Somoza


Reconozco que me he leído casi todo lo que ha escrito este señor y me ha sorprendido mucho su peculiar trayectoria como escritor. De las novelas intimistas como “El silencio de Blanca” y “La ventana pintada”, pasando por el género de la novela negra de “La caverna de las ideas” y “Clara y la penumbra”, últimamente nos ha sorprendido con inquietantes thillers, primero con “La Dama número trece” y más recientemente con “Zigzag”. Esta última terminé de leerla hace un par de meses y la verdad es que, a pesar de que en la segunda mitad el libro se desvía por un camino un tanto incomprensible, me entusiasmó mucho su original trama. Quizá por ello estaba deseando comprobar cuál era la próxima jugada de José Carlos Somoza, un escritor que sin duda tiene un enorme potencial.

Creer es conocer, y conocer da miedo

Sin más preámbulos, entraré ya a desmenuzar paso a paso las diversas reacciones que ha despertado en mí su última novela. «La llave del abismo» (pinchen para conocer su argumento) tiene un atractivo planteamiento y parte de unas primeras páginas muy prometedoras. Un futuro postapocalíptico, habitado por seres diseñados genéticamente, más perfectos y hermosos cuanto más dinero puedan invertir sus padres en su concepción. Andróginos, de una sexualidad ambigua y destinada únicamente al placer, sin vello, con un físico mucho más resistente y duradero que el de los llamados hombres biológicos... ¡Dios mío! ¿esto no les parece un mega-mix de “Un mundo feliz” con “Hijos de los hombres” , “1984” y “Blade Runner”. Efectivamente, uno no puede evitar extraer de su memoria las reminiscencias a los clásicos de la ciencia-ficción que evoca «La llave del abismo». Y es que, esta novela se plantea como una obra cuasi iniciática o más bien como una novela de anticipación. No hay que olvidar que la trama gira en torno al tema de la religión, la poderosa creencia en una peculiar mitología basada en la “Biblia de Amor Artesanía” que el lector avispado desenmascará rápidamente. Sin negar el grandísimo poder de la fe, José Carlos Somoza realiza una intensa crítica de la acción manipuladora de las religiones, los efectos retorcidos que produce la propia fe: los fanatismos, las supercherías, el miedo... Todo esto se ve plasmado de una manera muy interesante, incluso a veces mediante metáforas muy poco sutiles (págs. 112-113). «Creer es conocer, y conocer da miedo», éste es el paradójico lema que se respira a lo largo de la novela, y es que estamos ante una historia en la que no faltan las inteligentes paradojas. Pero... el entusiasmo inicial que provocan las cien primeras páginas se va desvaneciendo paulatinamente cuando nos damos cuenta de que lo demás es una historia de acción-aventura con minuciosas descripciones hasta llegar a lo insoportable, detalles que saturan al lector y que a menudo resultan superfluos, diálogos vacíos y, principalmente, la imperdonable torpeza a la hora de no haber aprovechado la oportunidad para hacer mayores reflexiones filosóficas sobre el entorno mismo de la novela y, para colmo, un ritmo trepidante unido a una narración particularmente densa, nada que ver con lo fluida que resultaba en sus anteriores novelas, esas que enganchan y de las que no puedes despegarte hasta el final.

Pero algo tienen los universos Somoza que perturban la mente del lector y la inquietan de manera que uno necesita llegar hasta el final del viaje, como si hubiésemos sido hipnotizados por una fuerza superior. Afortunadamente, las últimas cien páginas de «La llave del abismo» son notables, pero ello no evita que a uno se le quede un regusto agridulce, amargo y con un poco de glutamato en el epicentro de la lengua. Y es que, al margen de los soporíferos capítulos centrales, también se aprecian (como ya he comentado respecto a “Zigzag”) ciertas desviaciones: explicaciones creíbles y racionales que luego dan un giro para ser todo lo contrario para después volcarse del revés una vez más dejando al lector completamente aturdido.

También hay un tumulto de personajes secundarios que puede llegar a desorientar aún más al personal. Cada personaje cuenta con sus especialidades, como si sus creencias les otorgasen una peculiaridad (algo así como lo que sucede en los juegos de rol, en los que cada personaje goza de unas habilidades especiales), pero a uno le cuesta seguir la pista de cada carácter. Me quedo con la encantadora Maya Müler, una muchacha ciega que ve más que nadie; y también con Turmaline “La Rubia”, una predestinada que pertenece a una especie de homúnculos diseñados como mercenarios de quienes se discute su condición humana (¿a que esto les suena a “Blade Runner”?).

Por otro lado, y sin pretender dármelas de erudito, hay otra cuestión que me deja perplejo: la utilización del término “hornacina” cuando el autor parece estar refiriéndose más bien a una urna funeraria (busquen en el RAE y verán que son dos cosas bien distintas). Es un error inaudito que ya se ha comentado en otras críticas del libro, pero no puedo dejar de preguntarme una y otra vez el motivo de semejante confusión.

La llave del abismo y La Torre Oscura

Tampoco he podido evitar extraer ciertos paralelismos entre ambas obras. De hecho, «La llave del abismo» supone una experiencia literaria semejante a la que proporciona la obra de Stephen King. Ambas se enmarcarían perfectamente dentro del género “Novela fantástica de aventuras”. Ambas tienen como tótem un objeto/lugar de origen místico, un objetivo a alcanzar de modo ineludible. Y en ambas historias el lector se pregunta si ese tótem servirá para salvar el mundo o para destruir la existencia. Stephen King creó toda una mitología basada en una mezcolanza de religiones y leyendas; desde el Rey Arturo hasta la filosofía oriental; desde los mitos nórdicos hasta el hinduismo... Es aquí donde entra el factor determinante de «La llave del abismo»: The Holy Bible of Love Craft.

Un escritor perdido en las montañas de la locura

No estoy convencido de que los datos que voy a revelar a continuación sean realmente spoilers, pero en cualquier caso aviso *SEMI SPOLIER*: El lector que conozca bien la obra de H.P. Lovecraft identificará inmediatamente las continuas referencias a los Mitos de Cthulhu que aparecen en la obra. Quien no conozca a Lovecraft se quedará un tanto anonadado ante las curiosas creencias de los terrícolas de este futuro postapocalíptico de «La llave del abismo». No dudo que la lectura de este libro pueda satisfacer tanto a unos como a otros, pero opino que esta novela es muy específica y está más bien destinada a los aficionados a la literatura fantástica, y aún gustará más a los devotos de Lovecraft (a pesar de que más de uno opinará que Somoza comete un temerario sacrilegio con su mitología).

Sin embargo, el autor ha querido ofrecer esta novela a todo tipo de lectores, y por ello se mantiene oculta “la revelación” hasta justo el final. De hecho, en las últimas páginas aparece un índice con los capítulos de la Holy Bible of Love Craft que se corresponden con los diversos relatos del autor de Nueva Inglaterra. Yo me pregunto, ¿no hubiese sido más divertido que el lector iniciado en los Mitos de Cthulhu se hubiera comido el coco intentando averiguar la correspondencia de cada capítulo con los relatos de Lovecraft? Algo así como dejar una especie de reto para el que quiera asumirlo. De este modo tal vez se hubieran colapsado los foros de lovecraftmaníacos con diversas teorías de los múltiples foreros. Creo que hubiese sido divertido. *FIN DEL SEMI SPOILER*

En resumidas cuentas, no estamos ante la mejor novela de José Carlos Somoza, es más, «La llave del abismo» dista mucho de ser una obra redonda y a mí me ha resultado frustrante contemplar cómo el autor ha desaprovechado la oportunidad única de crear un clásico, pues (como ya he dicho) tengo la sensación de que Somoza aún tiene mucho más que ofrecernos, ya cómodamente afincado en el género fantástico en el que uno puede dar rienda suelta a la imaginación casi sin ninguna limitación. Pero sucede que a esta novela le falla la forma (sorprendentemente, a estas alturas) y en ocasiones flojea también en el fondo. Aun así es una obra arriesgada e interesante. Si tuviera que valorarla del 1 al 10 le pondría un 6; pero si la circunscribimos dentro de su género tal vez merecería un 8 ¿Me explico? En cualquier caso, en nuestro país, escritores como Somoza hay muy pocos.

¿VI Premio de Novela Ciudad de Torrevieja?

Por último, me veo en la obligación de denunciar un hecho, para mí, insólito. Esta novela de la que les he hablado ha ganado el VI Premio de Novela Ciudad de Torrevieja y, que yo sepa, dicho premio no está limitado al género de la literatura fantástica. Con esto quiero decir que, si bien «La llave del abismo» podía haber sido perfectamente merecedora de un galardón en un certamen literario más específico, a mí personalmente me parece excesivo y desconcertante que una novela así pueda ganar un premio del que muchas voces ya aseguran que la novela finalista, «El mar invisible», es de una calidad superior se mire por donde se mire. El lector puede sufrir un tremendo golpe cuando lea esta novela. Otorgar premios generalistas a novelas tan “de género” y, además, no especialmente buenas (como es el caso) supone una desviación perversa del fin último de los premios literarios. Vamos a ver, José Carlos Somoza es ya un escritor consagrado dentro del panorama literario internacional, sus novelas se traducen a varios idiomas y se publican en decenas de países. «La llave del abismo» iba a ser publicada sí o sí, ganase o no el Premio Ciudad de Torrevieja. Los lectores de Somoza acabarían comprando esta novela tarde o temprano, más aquellos otros a los que la lectura de su reseña despertara algún interés. Creo que un premio literario debe de ser otorgado principalmente por motivos honestos para con el lector. Debe ser otorgado mirando la calidad por encima de las expectativas comerciales, que para publicar una obra destinada a convertirse en Best-Seller ya hay otros espacios. Pero nunca se debe inducir a engaño al lector otorgando galardones a obras pensando en el rédito comercial que va a proporcionar. Si bien las decisiones del jurado de todo certamen deben ser respetadas e inapelables, nadie va a negarle al lector su capacidad para opinar y verter sus opiniones en los foros pertinentes. Sinceramente, mi opinión (válida como cualquier otra) es que con novelas como «La llave del abismo» lo único que conseguirá el Premio Ciudad de Torrevieja es perder toda su credibilidad, pues en este caso no han sido sinceros con sus lectores, que son la razón de su existencia. Y menos mal que no soy de Torrevieja, que si no... (ya me leí el «Premio Novela Histórica Ciudad de Zaragoza» y le di el visto bueno, tranquilos). Sin necesidad de caer en el gafapastismo típico de nuestro panorama literario en el que todos los premios acaban en obras ambientadas en la Guerra Civil o en la posguerra (un año más, echen un vistazo a las novelas ganadoras de algunos concursos y comprobarán cuál es su denominador común), pero lo de «La llave del abismo» sobrepasa los límites de lo tolerable.

No estoy diciendo que la Ciencia-Ficción sea un género de segunda clase, todo lo contrario; pienso que cualquier novela fantástica realmente buena (en términos absolutos, no relativos) se merece este y otros galardones como cualquier otra. Pero es que, cuando una novela así ha ganado un premio, uno tiende a esperarse algo realmente grandioso y «La llave del abismo» no pasa de ser una novela entretenida (a ratos), que engancha (por momentos); pero fallida en cuanto al material que maneja. Si esta novela hubiera sido realmente buena, quizás hubiese servido para abrir nuevas fronteras a aquellos lectores que cierran sus ojos ante el género fantástico y la Ciencia-Ficción, pero claro... al no serlo, tal vez se haya logrado el efecto contrario. Aunque, puede que me equivoque, ya que mi cuñada (que nunca ha leído Sci-Fi) la empezó a leer, le enganchó y le pareció entretenida. Pero creo que antes merece mucho más la pena haber leído cualquiera de los clásicos arriba mencionados.

jueves, noviembre 22, 2007

Popurrí semanal

Últimamente estoy un poco vago con esto de conectarme a internet y actualizar el blog, pero vamos allá.

Artrópodos monstruosos poblaban la Tierra antes de la era de los dinosaurios

No he podido resistirme a comentaros esta noticia. Ya sabéis que este tipo de descubrimientos los suelo relacionar con la literatura Lovecraft y con su mitología (convertida en religión futurista-apocalíptica en la reciente novela “La llave del abismo” –que destriparé en breve en este mismo foro-) de los monstruosos seres ancestrales que poblaban la tierra hace millones de años. H. P. Lovecraft describe una serie de criaturas de proporciones descomunales, algunos con aspecto de cefalópodo, otros con formas semihumanas o híbridos, y un largo etcétera de seres extraños que habitaban (y quizás aún lo hagan… uuu uuh) las profundidades de nuestros océanos. Pues bien los diarios nacionales e internacionales hoy nos hacen amanecer con la noticia del hallazgo en Alemania de una pinza fosilizada de un escorpión gigante que medía 2,5 metros, que revela el enorme tamaño que algunos insectos tenían. Los altos niveles de oxígeno del planeta les permitieron desarrollarse hasta límites increíbles.


El paleontólogo alemán Markus Poschmann, de la dirección general del Instituto de Arqueología de Maguncia (Alemania, descubrió en una cantera, en la cercanías de la ciudad alemana de Pruem, la pinza del escorpión marino, que ha sido bautizado como Jaekelopterus rhenanie. El tamaño del fósil indica que el escorpión marino podría haber alcanzado 2,5 metros de largo (más o menos como el chino ese del libro guinness de los records), según un estudio publicado en la revista británica "Biology Letters", de la Royal Society.

Esta criatura monstruosa vivió antes de la era de los dinosaurios, hace unos 390 millones de años, y su hallazgo sugiere que las arañas, insectos y escarabajos prehistóricos eran mucho más grandes de lo que se creía, dijeron ayer investigadores de la Universidad de Bristol que han participado en el estudio.

La descripción del hallazgo fue realizada de manera conjunta con los investigadores Simon Braddy, de la Universidad de Bristol, y Erik Tetlie, de la Universidad de Yale. "Es un descubrimiento asombroso," dijo el experto Simon Braddy. "Hemos sabido desde hace tiempo que el registro de fósiles arroja milpiés monstruosos, escorpiones muy grandes, cucarachas colosales y libélulas jumbo pero nunca nos habíamos dado cuenta hasta ahora de lo enormes que podían llegar a ser algunos de estos horrorosos bichos antiguos", agregó Braddy.

La extremidad en forma de pinza del escorpión marino Jaekelopterus rhenaniae medía 46 centímetros de largo. La causa del gran tamaño de los artrópodos prehistóricos, criaturas con esqueletos externos y cuerpos segmentados, aún no está clara. Algunos científicos creen que pudieron alcanzar tamaños gigantescos debido a los altos niveles de oxígeno que había en la atmósfera durante esa época prehistórica. Pero también hay investigadores que afirman que éstos se desarrollaron de manera paralela a sus presas, los peces acorazados (placodermi).

En cualquier caso, y dejando a un lado los mencionados mitos del gran Cthulhu, también es cierto que en la práctica totalidad de las diversas culturas que han habitado nuestro planeta los antiguos textos y documentos se refieren a un
diluvio universal y que antes de ese diluvio, el planeta estaba poblado por seres de enorme tamaño. No obstante, los últimos estudios datan al diluvio sólo unos 20 siglos antes de Cristo (como mucho). En cualquier caso, no dejan de ser curiosas las coincidencias de los textos prebíblicos, con la cultura griega, hindú, mapuche, pascuense, maya, azteca, inca, uros, moussaye, dando un salto a la ficción de H.P. Lovecraft y llegando hasta los últimos descubrimientos. Algo de cierto habrá, digo yo, en todos esos textos ¿no creéis?

«Gran Scala»: Las Vegas en el desierto de Los Monegros

Era absolutamente previsible que tarde o temprano acabaría manifestando mi opinión respecto a este asunto. Para los que no estén informados (puesto que en los medios nacionales apenas se han hecho eco de la noticia) les pondré en antecedentes. Al parecer, unos importantísimos inversores (un grupo de empresas británicas, australianas, estadounidenses y francesas) están pensando crear un enorme complejo de ocio en pleno desierto de Los Monegros (que, está situado entre las provincias de Huesca y Zaragoza, por cierto). Nada menos que 2.000 hectáreas con decenas de hoteles, casinos y cinco o seis parques temáticos (uno de ellos dedicado al apasionante mundo del espionaje ¿%$#@?) y además recreará en 16 etapas la historia de la civilización.

El eterno Monarca del Reino de Aragón, Su Alteza Don José Ángel Biel, asegura que "el parque Gran Scala no costará nada al Gobierno aragones, y que recaudará 600 millones al año". "No hay nada urbanístico aquí", sino que es un proyecto enteramente "de ocio a nivel mundial". Biel consideró entre las ventajas, la potenciación del aeropuerto, la construcción de nuevas infraestructuras por parte del Gobierno central, la recaudación de impuestos y la creación de empleo. El proyecto tardará unos diez años en estar a pleno rendimiento.


Además, hoy nos informan de que esta zona está libre de afecciones mediambientales, y que en ella habría espacio suficiente para las instalaciones, que podrían situarse en terrenos tanto de titularidad pública como privada. Sin embargo, los promotores aclaran que la ubicación de la ciudad del ocio aún no está decidida y no descartan que se pudiera construir en otro lugar de la Comarca de Los Monegros.

En fin, ¿queréis saber mi opinión? Pues no lo tengo del todo claro. Por una parte, es una pena que se pierda (aunque sólo sea parcialmente) un espacio natural como el desierto de Los Monegros (no lo olviden, el desierto más grande de Europa). Pero no estamos ante un caso tan grave como el del Valle de Castanesa; no es igual la riqueza faunística y floral (se dice asín) de un entorno pirenaico que lo que pueda haber en un desierto (en el que también hay especies que proteger, eso no lo dudo). En cualquier caso, parece que el proyecto no afectará a espacios incluidos en la Red Natura 2000. Así pues, por una vez estoy de acuerdo con las opiniones vertidas por el Sr. Biel. «Gran Scala» puede ser todo un acontecimiento, no sólo para Aragón sino también para toda España. Puede marcar un antes y un después, puede crear miles de empleos, generar riqueza, turismo, una ingente recaudación de impuestos... Pero no sé hasta qué punto todo esto es positivo más allá del aspecto económico y estructural. Habrá que verlo, soy aragonés y, co mo tal, me muestro escéptico. Pero de inicio debo decir que no me parece una mala propuesta y que si está bien estudiada por expertos acabará cuajando y, muy probablemente, acabará siendo algo bueno. Pero... siempre habrá alguien que se queje, por supuesto. La gente se tiene que quejar de todo, están en su legítimo derecho, leñe! Las asociaciones de ludopatas, los ecologistas que se sientan en la hierba, los nudistas, los islamistas, maoístas... uy, no... me estoy yendo de madre. En fin, que seguro seguro que tenemos a alguien quejándose de esto; lo cual, dentro de un límite, no deja de ser un debate sano y positivo (al menos servirá para que los dirigentes no bajen la guardia). Pero que no se quejen demasiado, no vaya a ser que, por lo que fuera, al final decidiesen no instalar Gran Scala en Aragón y que se lo llevan a otra parte del mundo en la que generará toda la riqueza, popularidad y verán cuando todo el mundo diga "Me voy de vacaciones a churrichurri y de paso me daré un garbeo por Gran Scala a gastarme las perricas y a ver como rueda el Jerry Bruckheimer los nuevos capítulos de C.S.I. Gran Scala...". Entonces nos lamentaremos de haber dejado pasar la oportunidad.

Por último, dar mi más sentido pésame por el fallecimiento de Don Fernando Fernán Gómez (otro artista ilustre más que se nos va en este 2007). Descanse en paz.

PD: Os iba a hablar de las llamadas "sincronicidades" y también del nuevo cine 3D en Alta Definición que estrena mañana «Beowulf» (aunque aquí no se verá en auténticos 3D), pero mejor lo dejo para otro día que ya estoy cansado de teclear y, de paso, os hablo de la peli en cuestión que voy a verla esta noche gratis en el preestreno :D

martes, febrero 27, 2007

Curiosidades Varias

Los 36 dientes de Freddie:

Era evidente que pobre Freddie Mercury tenía un complejo con su dentadura. Sus dientes tenían un tamaño considerable y estaban un poco desordenados, pero eso le otorgaba una peculiaridad que le hacía único (bueno, eso y también su voz, su manera de provocar sobre el escenario, su especial talento a la hora de componer canciones, esa extraña forma de tocar el piano…). El chico se tapaba la boca al reírse, se dejó bigote, y no sólo porque fuera la moda en los bares de ambiente, e hizo todo lo posible para disimular su “defecto”. En fin, el que escribe esto sabe lo que es tener los dientes grandotes, y menos mal que con 13 años me llevaron a uno de esos ingenieros dentistas y me pusieron andamios para evitar el desastre. Tan grandes eran las “piezas” (así las llamaba el odontólogo) que me mandó a que me quitasen cuatro hermosas muelas para encajar ahí todo lo que cupiera (32–4=28). Pero la cuestión es que, viendo el programa ese llamado ‘Uno contra 100’ me enteré de que Freddie Mercury tenía cuatro dientes de más (dicha “anormalidad” tenía su nombre científico y todo) que hacían presión sobre el resto, empujándolos hacia fuera… (32+4=36). ¡De lo que se entera uno viendo la caja tonta! Y yo que me leí decenas de biografías de Freddie y a estas alturas aun no conocía este curioso dato.
En fin, de haber vivido unos años más tal vez se hubiese ido con su amigo David Bowie a arreglarse la boca, que igual les hubieran hecho un 2x1.

¿En las montañas de la locura?:

Sí, ya sé que últimamente a algunos os he rayado un poco con la obra de H.P. Lovecraft; pero es que el tema está más de actualidad que nunca. Para quienes desconozcan el argumento de este relato, trataré de resumírselo lo más brevemente posible:
Un grupo de científicos viaja a la Antártida para realizar diversos estudios y experimentos. Mientras parte de ellos se quedan en el campamento base, otros parten en una especie de avanzadilla hacia el interior del continente. Por radio comunican al campo base que han hecho un descubrimiento extraordinario: encontraron enterrados unos seres que no saben si clasificar como animales o vegetales. El protagonista y otro personaje encuentran una ciudad en ruinas y descubren que los seres extraños son… ¡Ajá! No os voy a hacer spoiler, tranquilos (máxime cuando el mexicano Guillermo del Toro tiene previsto hacer una versión cinematográfica del relato en cuestión). La cosa es que alguno de los seres que aparecen siempre en los cuentos pertenecientes a ‘los Mitos de Cthulhu’ suelen parecer una especie de cefalópodos invertebrados de proporciones descomunales, con enormes tentáculos, que manifiestan signos de inteligencia, etc. etc. etc. (asústate porque lo digo yo). Por no mencionar a los pingüinos albinos gigantes… Pues últimamente han ido apareciendo en los medios (bueno, suele ser la agencia EFE la informadora) diversas noticias que nos informan sobre curiosos descubrimientos científicos muy relacionados (para una mente enferma y retorcida como la mía) con los relatos de H.P. Lovecraft:
- En primer lugar, estaría el asunto de los pulpos inteligentes, que ya trató Hanami en su blog: los pulpos son lo más parecido a inteligencia extraterrestre que podemos encontrar en la tierra. Resulta que han seguido una evolución paralela a la de los vertebrados, y han llegado a convertirse en el organismo invertebrado más complejo... e inteligente. (visiten:
http://frikadicasvarias.blogspot.com/2007/02/quiero-un-pulpo-mascotaaaw.html).
- El jueves 22 de febrero, la agencia EFE informa: “Encuentran un calamar gigante de media tonelada en Nueva Zelanda”. Un equipo de pescadores neozelandeses apresó en aguas del Océano Antártico un calamar gigante de 450 kilogramos y ojos del tamaño de un neumático, quizás el de mayores dimensiones jamás capturado intacto. El animal, de la familia de los Architeuthis, estaba todavía vivo y estaba comiéndose a otro pescado cuando fue arrastrado hasta la superficie. La tripulación del barco se apresuró entonces para subirle a bordo en las mejores condiciones posibles, por lo que apagaron la bobina y buscaron la mejor manera de introducirlo en la carga de la embarcación antes de congelarlo y llevarlo de vuelta para ser analizado por científicos.
http://www.periodistadigital.com/ciencia/object.php?o=582640
El ministro confirmó que el animal, de diez metros de largo, ya se encuentra en Nueva Zelanda y que es el adulto de mayor tamaño que ha podido apresarse totalmente intacto. Los calamares gigantes, pertenecientes como su hermano más pequeño y la sepia a la familia de los cefalópodos, son una de las criaturas más misteriosas de las profundidades del mar, y pueden llegar a medir hasta catorce metros de largo desde la punta de la matriz hasta el final de los tentáculos. Nadie sabe a ciencia cierta hasta qué tamaño llegan a crecer, o su longevidad, pese a los numerosos estudios practicados hasta la fecha en animales muertos.
- Noticia de ayer, 26 de febrero: “Descubren en la Antártida numerosas especies desconocidas hasta ahora”. Un grupo de científicos internacionales ha descubierto una serie de especies animales hasta ahora desconocidas durante una expedición frente a las costas de la Antártida. Descubrieron 15 cangrejos, una estrella de mar de 12 brazos y un ejemplar de pólipo desconocidos hasta ahora (especies que son consideradas los primeros colonizadores). Al parecer, el calentamiento global está provocando importantes cambios en la biología marina, facilitando que se produzcan colonizaciones en las zonas afectadas por el deshielo.
Los Premios Razzies:

Pues sí, lo de este año en los premios ‘Razzies’ no puede ser catalogado más que como una curiosidad más. Ya era insólito el sólo hecho de que ‘La joven del agua’ estuviese nominada, pero es que al final se ha llevado el “galardón” al peor director y al peor actor de reparto, ambos para M. Night Shyamalan. Es obvio que en los EE.UU. existe un sector del público y de la crítica que no tolera que este director sea capaz de hacer películas tan dispares como ‘El Sexto Sentido’ y ‘Lady in the Water’ (aunque a James Cameron, Steven Spielberg y Ridley Scott se les puede tolerar cualquier cosa, claro, como son los putos intocables de Hollywood… en fin). Como ya dije en su día, es probable que parte de la culpa se deba a los patéticos trailers con los que nos acostumbran a torpedear las distribuidoras y productoras. Nos intentaron hacer creer que íbamos a presenciar una peli de mucho miedo, pero luego resultó ser algo completamente distinto: un cuento de fantasía. No voy a sobrevalorar esta película, pues no es perfecta (sus defectos tiene), pero aun así sigue siendo una cinta notable que no merece semejante desprecio. Pero bueno, habrá que respetar los gustos de la culturilla norteamericana.
En cualquier caso, los razzies han dejado de ser un evento gracioso y, hasta cierto punto, simpático; pues han evidenciado la ausencia de criterio de esos culturetas, guays y demócratas que iban por la vida de Mesías de lo que no debe hacerse en el cine.