sábado, abril 14, 2007

Tránsito

Anoche no salí, ni me fui al cine, ni echaban nada interesante en la TV; así que "me alquilé" una película pra pasar el rato: 'Tránsito'. Pensaba que se trataría de un thriller psicológico del montón, pero no... es un film que da mucho de qué hablar.
Tránsito (Stay, 2005).

DIRECTOR: Marc Forster
GUIÓN: David Benioff
REPARTO: Ewan McGregor, Naomi Watts, Ryan Gosling, Janeane Garofalo, Bob Hoskins.

SINOPSIS:
‘Tránsito’ parece ser a primera vista y en sentido literal una historia de suspense sobre un entregado psiquiatra de Nueva York, Sam Foster (Ewan McGregor), y su desesperado intento de evitar que un hermético y atípico joven paciente que ha heredado, Henry Lethem (Ryan Gosling), lleve a cabo su plan de suicidarse la víspera de su veintiún cumpleaños. Pero detrás de esta historia primaria de "Tránsito" se encuentra un misterio mucho más perturbador e irreal: el del efecto destructor de la realidad que el inquisitivo Henry empieza a tener sobre Sam. Cuando Sam se ve atrapado cada vez más en la maraña de la vida de Henry (y más tarde en el laberinto de su subconsciente), al principio sencillamente tensa y enturbia la relación de Sam con su novia Lila, pintora y su antigua paciente (Naomi Watts). Pero muy pronto la propia comprensión firmemente arraigada de Sam del mundo racional empieza a desaparecer.
Jugando a ser Lynch

Son demasiado obvias las influencias de la obra de David Lynch en esta película de Marc Forster (quien ya había dirigido con notable éxito películas tan dispares como “Monster’s Ball” y “Descubriendo Nuncajamás”). No obstante, aquí el resultado final está muy por debajo del nivel del maestro Lynch. Marc Forster copia ideas de “Lost Highway” y “Mulholland Drive”, esa fijación por el lado oscuro de la mente, las reacciones psicológicas del ser humano ante situaciones traumáticas, la posibilidad de varias realidades paralelas, la confusión de identidades, el (des)orden de los acontecimientos... Aunque, dicho sea de paso, todo esto no es exclusivo de Lynch, ni lo ha patentado como algo propio; sino que se trata de una serie de elementos que cualquier director de cine puede incluir en sus films con total libertad.
Por lo demás, Marc Forster se aleja mucho del estilo de Lynch precisamente en eso, en el estilo. Y es que, Lynch sólo hay uno, y eso se nota principalmente en el estilo narrativo y en la factura de la dirección, muy correcta en el caso de “Tránsito”, pero aun así está a años luz de las obras de arte que Lynch suele realizar.
También se pierden por el camino otras características básicas de este tipo de cine: lo bizarro y lo surrealista. Es evidente que Marc Forster pretende copiar a Lynch también en esto, pero las escenas supuestamente surrealistas se queden en escenas simplemente “raras” y carentes de encanto. Por otro lado, me da la sensación de que “Tránsito” es una película muy calculada, quizás en exceso, lo cual me hace llegar a la conclusión de que su director desconoce que la mejor manera de “jugar a ser Lynch” es dejarse llevar por la intuición, y “Tránsito” es cualquier cosa menos intuitiva.
No obstante, y aunque parezca mentira, la película me entretuvo bastante, principalmente porque me gusta este tipo de retos mentales en forma de celuloide, estas películas que te llevan por laberintos que aparentemente no tienen salida (aunque los laberintos de “Tránsito” sean para principiantes, jeje).

EXPLICACIÓN *SPOILER*

Creo que la película es suficientemente explícita como para necesitar una explicación. En todo momento va dejando pistas de que lo que vemos, o es un sueño o de alguna manera está en la mente de uno de los dos personajes principales. Esos déjà vu y demás desajustes temporales, las escenas “raras”, el hecho de que nadie les vea hablando juntos... todo esto nos va indicando por dónde pueden ir los tiros. También llama la atención la duplicación o triplicación de caracteres, dato que intenta poner de manifiesto las limitaciones de la mente humana (como sucede con los ordenadores). Me explico: en varias escenas observaréis que aparecen grupos de dos o tres personas idénticas y vestidas también de idéntica manera. Esto es algo que ocurre igualmente en los videojuegos, en los que se repiten las mismas figuras de personajes (normalmente figurantes) o los mismos escenarios, porque no suele haber memoria ni capacidad suficiente para crear caracteres y entornos ilimitados. Pues bien, esta es otra pista que nos deja el director. Pero la pista más evidente y descarada es la cita de ‘La interpretación de los sueños’ de Freud que le cuenta el ajedrecista ciego/padre de Henry (Bob Hoskins) a Sam. Os la transcribo por si no estuvisteis atentos: “En la penumbra de una sala, el cadáver de un niño descansa sobre un ataúd de madera. Extenuado por un sinfín de noches de vigilia junto a la cabecera del lecho del pequeño, el padre acepta el consejo de sus parientes y se acuesta para esperar el alba. La tarea de velar el cadáver se le encomienda a un anciano amigo de la familia, que se acomoda en silencio entre el titilar de los cirios. Cuando, después de unas horas de reposo, el padre advierte una presión en el brazo, ante él descubre al hijo, aguardando su mirada. Al encontrarla, con serenidad y en tono de amargo reproche, le dice: “Padre, ¿no ves que estoy ardiendo?”.
Sobresaltado y bañado en sudor, el padre se despierta. Un inmenso resplandor le deslumbra desde la estancia contigua. Corre a ella, encuentra dormido al anciano que velaba el cadáver de su hijo y ve que uno de los cirios ha caído sobre el ataúd y ha prendido fuego a una manga de la mortaja”. Se trata de un pasaje muy típico de Sigmund Freud que ha sido mil veces interpretado por psicoanalistas para tratar de arrojar luz sobre el tema de los sueños dentro de los sueños o, también, sobre el solapamiento entre dos sistemas: el consciente y el inconsciente.
En fin, que en “Tránsito” hay muchas pistas y alguna que otra metáfora, en las que Marc Foster se toma excesivas licencias (el pub de Peep-Show representaría algo así como la memoria de Henry). En cualquier caso, al final de la película nos lo aclaran todo: Henry tiene un accidente de tráfico en el que sus padres y su novia mueren en el acto. Él queda gravemente herido, tendido sobre el asfalto (en el puente de Brooklyn). Ewan McGregor (que es médico, sin especificar si es psiquiatra o no) está en la escena del accidente y trata de socorrer a Henry. Ahí aparece también Naomi Watts (preciosísima en toda la película) que es enfermera (no profesora de arte). Los dos hacen todo lo posible para salvar la vida del muchacho, pero la ambulancia tarda mucho en llegar y finalmente acaba muriendo. Total, que lo que hemos estado viendo a lo largo de toda la película sucede dentro de la mente de Henry, que crea una realidad alternativa, buscando una vía de escape. Aun así, en esa otra realidad imaginaria, sufre interferencias de su subconsciente, sabe que ha hecho algo malo, que necesita ser perdonado, sus padres han muerto y él cree tener la culpa. Las demás personas que se hallan presentes en la escena del crimen también aparecen dentro de su delirio: el niño con su mamá preguntando si “ese señor se va a morir”; el anciano ese que suelta una frase a todas luces pesimista y profética que luego verá repetida en su mente (cuando está viendo las morsas en el acuario y aparece una pareja de ancianos que le hacen una foto), etc. Lo dicho, el final es demasiado explícito y aun con todo deja varios cabos por atar. La confusión de identidades entre Henry y Sam se muestra de manera sumamente torpe y muy poco acertada (aquí se copia descaradamente de “Lost Highway”), pero de vez en cuando está bien ver películas como “Tránsito”.

7 comentarios:

Shinnee dijo...

Pues esta no la conocía siquiera, la apuntaré para cuando haya que "alquilar". Tengo ganas de ver una película después de haber leido una de tus críticas, y así me fijo en más cosas (eres un artista, chaval ^_^)

Naomi Watts es la de The Ring americana, verdad? Creo que sólo la he visto en esa película, pero me gustó mucho.

Lord Derfel Cadarn dijo...

XD Jeje... Muchas gracias por lo de artista!

La película la vi con mi madre, y ella se quedó dormida, dice, "porque no se estaba enterando de nada". Pero yo creo que ahí está la gracia de la película, de aceptar el reto de seguirla y de intentar adivinar por dónde van los tiros.

Sí, Naomi Watts sale en "The Ring", "21 gramos" y "King Kong", entre otras. Me gusta mucho como trabaja, independientemente de lo guapeta que es :p

Hanami dijo...

Pues supongo que tendré que verla yo también, no me voy a quedar atrás... y así cuando vea alguna pelicula del Lynch más Lynchoide podré comprobar si realmente es tan bueno o estamos simplemente ante un caso de Lynchismo exacerbado en el caso de Derfel... un Mode Fanboy ON vamos :D

Maño... es que cuando dices que son obras maestras se me ponen los pelos de punta, porque es que me estoy viendo despues de ver una de esas pelis "esteee... si, no está mal... estoo... ejemm..." y tu con mirada asesina... glups!

AlFoNdO DeL FrAsCo dijo...

Joe, la vi anoche y me entretuvo bastante, creo que aparte de un cliché muy quemado y una "imitación" de Lynch,la película tiene algo, ya que me ha hecho buscar algo cobre ella esta mañana =)

Eres el primero que le ve similitud con Lynch

Un Saludo
41F

Anónimo dijo...

Henry esta teniendo ese sueño mientras lucha por su muerte pero decide suicidarse porque dice que le duele mucho, ya que se siente culpable por la muerte de sus padres y su novia y es por eso que sam no logra salvarlo y la ambulancia nunca llega. el caso es que ese sueño que tuvo era un umbral entre la vida y la muerte. pero sucede justo al final de la pelicula que cuando lila le dice a ¨sam¨que nadie le habia pedido matrimonio el tiene un de ja vu del sueño que tuvo henry antes de morir (es decir como si recordara que ya habia vivido algo con ella) y por eso le invita un cafe a lila. para mi es una buena pelicula...

Julieta dijo...

Yo lo que no he entendido de la pelicula es porque el psiquiatra ve a la madre y la perra de Henry.

Julieta dijo...
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