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viernes, diciembre 22, 2006

LOEWE NEMOS AVERIADA (II)

Sin más rodeos pasaré a relatar la “evolución” de los acontecimientos a lo largo de la semana:
El lunes 18 de diciembre nos ponemos en contacto con El Corte Inglés (quien estaba gestionando con LOEWE España el tema de la garantía), y de paso ponemos en su conocimiento los incidentes acaecidos durante la semana anterior y les mostramos una copia de un escrito que, a modo de queja formal, pensábamos remitir a LOEWE España por el deficiente funcionamiento de este Servicio de Asistencia Técnica (SAT) Oficial concreto para resolver nuestro caso concreto.
El Jefe de planta de El Corte Inglés lee detenidamente el documento y comprueba que no tiene faltas de ortografía (-“No estoy tratando con paletos...”- piensa). Así que nos dice que va a mandar ese mismo escrito por fax a LOEWE España inmediatamente; que esta situación debe resolverse cuanto antes: -“Pronto recibirán noticias nuestras o de Loewe”.
El martes 19 de diciembre llamamos al SAT interesándonos por los posibles avances en ‘el misterioso caso Loewe NEMOS 28’. Se pone “el Jefe”. Nos pide disculpas por el comportamiento de su empleado el pasado viernes (ese “no nos insulte” fue un grave error estratégico que, obviamente, quedó reflejado en nuestro escrito a LOEWE España); que estaban tratando de resolverlo cuanto antes; que ya sabían dónde radicaba al problema y esperaban recibir la pieza en un par de días. ¡Ah! Y que dicha pieza la pagaba Loewe, a pesar de estar fuera del período de garantía.
Pasan los días... hasta que el jueves 21 de diciembre recibimos una llamada de El Corte Inglés (supongo que sería el Jefe de planta). Nos dice que el tema está siendo gestionado personalmente por el Delegado de Zona de LOEWE España (¡qué gran honor!) junto con el SAT. Y que sólo nos iban a cobrar desplazamientos, que la mano de obra sería ‘gratis’ (y yo pienso -“Bueno, nos cobrarán lo que nos tengan que cobrar, no lo que acuerden entre ellos”- pero me lo guardo para mí). Y que están haciendo todoloposible para que tengamos nuestro televisor para la Nochebuena (por aquello del mensaje navideño de S. M. el Rey).

Pero claro, para tener la TV pa Nochebuena bien tenían que traerla hoy viernes 22 de diciembre. Pues no maños míos, no. Llamamos al SAT y nos dicen que nanai, que lo lamentan profundamente pero que la pieza en cuestión no ha llegado aun, que no somos sólo nosotros sino que hay tres o cuatro usuarios más (¡caray! ¡tres o cuatro, nada menos! ¡DESASTRE LOGÍSTICO!); y que “estas fechas son muy malas” (esta excusa vale para todo: ¿Que tu mujer te abandona y se va de casa con el monitor de ‘spinning’? “es que estas fechas son muy malas”, se entiende. ¿Que tienes diarrea en Nochevieja y te pierdes el cotillón por el que ya habías abonado 60 euros? “es que estas fechas son muy malas”, comprenda usted).
Total, que mi Loewe lleva dos semanas averiada, y este proceso lleva camino de prolongarse aun más, básicamente porque “estas fechas son muy malas”. Por muy buena voluntad que tengan LOEWE y su SAT Oficial yo estoy en mi derecho (y a la vez me siento obligado) de poner los hechos en conocimiento de la autoridad competente en materia de consumo. Por cierto, que cuando nos llamen para decir que la TV ya está arreglada les pediré que me sean entregadas las piezas de repuesto que hayan sido sustituidas (a efectos de una eventual fase probatoria en un posible procedimiento de arbitraje de consumo –pero esto me lo callaré también, pa que no se asusten-). Y respecto a la hoja de reclamaciones... pues hasta que no tenga aquí mi TV enterita y funcionando al 100% no la pido por si acá.

viernes, diciembre 15, 2006

LOEWE NEMOS AVERIADA

Hace justo dos años y un mes que se nos ocurrió la idea de cambiarnos de TV, de modo que pasamos por Expoelectrónica y nos compramos una LOEWE Nemos de 28’’. Todo el mundo decía que las LOEWE eran las mejores televisores en aquellos momentos y, efectivamente, leyendo por foros comprobé que habían recibido varios galardones en sus modelos de tubo plano o CRT. De hecho, sigue presentando una imagen superior a la de muchos LCD y Plasma HD-Ready (hasta que no vi una pantalla Full-HD no me acababa de convencer eso del LCD). Su tubo Real-Flat de Philips de alta calidad que reduce a un mínimo las reflexiones y deformaciones; la tecnología digital de 100Hz que duplican la velocidad de un televisor convencional ofreciendo una imagen sin parpadeo. Todo ello combinado con la tecnología digital de 8 bits del chasis del aparato. Un microprocesador controla los valores estándar preestablecidos y contrarresta un posible desgaste, lo cual implica que la calidad de imagen se mantiene a largo plazo a un excelente nivel.Vamos la octava maravilla. Y lo cierto es que, efectivamente, la dichosa televisión se ve de putísima madre (es mi blog y puedo decir los tacos que quiera). Muy contentos estamos con la excelente calidad de imagen y sonido de nuestra Nemos 28’’. Pero un buen día (el viernes 8 de diciembre) la vamos a poner en marcha, y no se enciende. ¡Tragedia! Una televisión de más de 1.000 € que tiene poco más de dos años, se estropea sin previo aviso, sin ningún síntoma, cuando se supone que LOEWE utiliza los componentes de la mejor calidad posible. Una televisión que, como ofrece Expoelectronica, fue pagada en cómodos plazos (“compre hoy y empiece a pagar en marzo del año que viene”), de modo que los últimos plazos fueron abonados muy recientemente. Mayor tragedia aun el darse uno cuenta de que la garantía ha caducado hace un mes (“¡le ofrezco dos años de garantía, señora!”). Llamamos al servicio técnico, dejamos un mensaje en su contestador. Vienen el lunes 11 de diciembre. Se llevan una pieza (“-esto es la fuente de alimentación del ordenadorcillo que llevan estos cacharros dentro, que últimamente no usan materiales muy caros-”-algo así explicó el amable técnico). Al día siguiente nos llaman por teléfono –“Oye, que tenemos que volver a pasar por ahí porque no es la pieza que pensábamos que estaba averiada”-. Así que vuelve el hombrecillo, abre otra vez la TV, se lleva nosecuántos cables y piezas, y se marcha.
Esta misma mañana (15 de diciembre) llaman de nuevo –“Que ya está arreglado”-. (“¡Feliz Navidad!”, pienso yo). Viene, y mientras recoloca todas las piezas y cables en su sitio, yo echo un vistazo a la factura: son 146 €, de los cuales 0’75 € corresponden a la pieza averiada, y el resto (145’25 €) corresponden a la mano de obra, desplazamientos e IVA. Y entonces recuerdo que alguien me dijo un día que no usara enchufes del ‘Todo a 100’ para conectar la TV. ¡Vivediós! Si la TV también lleva piezas del ‘Todo a 100’. En fin, el pobre hombre da al interruptor de encendido, pero mi LOEWE sigue sin encenderse. -“Manda huevos”-. El hombrecillo se desespera, me desguaza la TV NUEVA y se lleva 287 piezas más. Aun no sabe porqué sigue sin funcionar, pobre hombre. No os podéis imaginar la lástima que me dio (aviso del sarcasmo). Además tuvo la gentileza de meterse la factura por el culo antes de que yo se lo pidiera ¡Bien hecho!.
En fin, que ya veis lo contento que estoy. Una televisión carísima, lo más de lo más en tecnología de imagen y sonido, recién pagada, pero que ya me la han destripado 3 veces en menos de una semana. ¿Qué hago? ¿La parto en cachitos y se la mando tragar al jefe de sección de ‘El Corte Inglés’? No, hombre. Que ellos tampoco tienen la culpa de nada. Independientemente de que la reparación me entre o no en garantía, a día de hoy tengo una TV con 2 añitos recién cumplidos, que no me ha dado la impresión de que presentara la calidad y prestaciones habituales que debería ofrecer un aparato de ese precio, y que, para colmo, me la han “desvirgado” tres veces. ¿Me permitís que esté un poco indignado, por favor?.
Y para colmo, si les llamas la atención a los del servicio técnico, les dices que, objetivamente, su trabajo ha dejado mucho que desear, que se han mostrado incompetentes, que nos cobren un único desplazamiento (pues si hubieran sido suficientemente diligentes en su primera visita hubiese bastado con un sólo desplazamiento), se te enfadan y te dicen que no les insultes. ¿Eso es insultar?. Y es que, como decía mi profesora de preescolar, “la verdad ofende”. Que conste que no he sido yo quién les ha llamado la atención (aunque no lo creáis tengo más sangre fría).
Ni que decir tiene que plantearé una queja formal ante la Dirección General de Consumo de la DGA (Gobierno de Aragón).