sábado, agosto 15, 2009

lunes, marzo 09, 2009

Nueva entrada en verdana normal

No sé si os habéis percatado de ello, pero este blog está un poco muerto. El blog de Lord Derfel está echándose unas cervezas en el bar de la esquina, se ha ido al lavabo y ha olvidado volver a guardarse la manguera antes de regresar a la barra. Ya no es lo que era, no señor. Ni tampoco es lo que fue, no señora. El blog de Lord Derfel atraviesa una crisis existencial, ha olvidado cuál es su papel en el orden de las cosas. Ha olvidado eso y mucho más. Un blog puede ser así de caprichoso, tenéis que entenderlo.

domingo, febrero 22, 2009

SUPREME!!

jueves, diciembre 04, 2008

Primera dama

Hela aquí nuestra Mari Cruz, señora de Don Juan Alberto. Cuentan anécdotas sobre su torpeza crónica. Haberlas haylas. الله اكبر (Aláh es grande!).Que llegó tarde a una boda civil en la que su marido era la persona encargada de autorizar el matrimonio. Llegó tarde pero logró sentarse con la familia de los novios contrayentes e hizo mucho ruido y armó mucho escándalo cuando volcó su bolso y cayeron todas sus cosicas al suelo del salón de La Casa Consistorial y pidió perdón perdón a todos los asistentes.Que fue a la presentación de un disco de un cantautor aragonés en un local de la capital y se pidió un gin tonic que brillaba en la oscuridad y tomó un sorbito y dos sorbitos más. Se sentó en la primera fila que estaba reservada para ella y su marido y posó la copa en el suelo y pateó la copa en el primer instante que tuvo ocasión derramando toda la ginebra y toda la tónica por los suelos del local. Pidió otra copa y ésta ya no la soltó. Hay más historias de Mari Cruz. Haberlas haylas. الله اكبر. Pero no escribo más nada, que hoy es jueves y no habéis querido esperar al viernes que son los días que más cago.

martes, septiembre 02, 2008

¿Blandi Blub? Noooo, ¡Mister Pedo!

Llevaba yo una temporada buscando Blandi Blub en vano. ¿Os acordáis del Blandi Blub, verdad? (es igual, quien no se acuerde no se merece seguir respirando en este planeta). La cuestión es que ni en las tiendas de juguetes ni en e-Bay ni en ningún lugar era posible encontrar ese elemento único de nuestra añorada infancia. Yo sólo quería volver a tener uno de esos grandes mocos entre mis manos, recordar cómo era su textura viscosa y oler su aroma inconfundible. Sobre todo esto último, ya que eso de oler aromas de la infancia despierta en todos nosotros unos recuerdos y unas sensaciones incomparables.


Esta mañana me he acercado a una tienda de juguetes a buscar de esos tubitos que hacen pompas de jabón, cuando echando un vistazo a la tienda me he encontrado con esto:


Slimy “Masa viscosa Mister Pedo”. Bajo el reclamo de “Prrrr... ¡que no se te escape!” o frases contundentes del estilo “¿Quién ha sido?”, se presenta Slimy diciendo: “¡Hola, soy Mister Pedo! ¡Conmigo harás los sonidos de pedo más divertidos! ¡Soy moldeable y estirable!”.

Le pregunto a una de las dependientas si esto es similar al Blandi Blub. Me contesta que sí, que el tacto es similar, que es viscoso y moldeable, y que hace ruidos de pedos. Le pregunto si también huele a pedo. Me dice que no. “Ahh... entonces póngame uno”.

Total, llego a casa emocionado. Abro el paquete y lo primero que hago es olerlo. Efectivamente, no huele a pedo, pero tampoco huele como el Blandi Blub, parecido, sí, pero no exactamente igual; con lo que mi ilusión de recuerdos olfativos se desvanece (¡mierda!). El tacto también es similar, pero Mister Pedo es más compacto que Blandi Blub, y menos viscoso. No está mal, de todos modos.


Ahora toca cuando me pongo a jugar con el elemento ventoso. ¡Absolutamente genial! ¡Cómo avanza la ciencia de la juguetería! Los pedos más reales que os podáis imaginar, no exagero. He grabado un vídeo con mi cámara para que podáis comprobarlo vosotros mismos (especial mención al pedo final).
video
Es el regalo perfecto para vuestras suegras y directores de empresa. Eso sí, en caso de que decidáis haceros con un Mister Pedo, leed bien las instrucciones de uso y, sobre todo, “No introduzcas SLIMY en la boca ni lo muerdas”...

sábado, agosto 30, 2008

Vergüenza cívica

Una lectora anónima ha dejado este comentario a uno de mis viejos posts.

Buscando cosas por internet sobre la amabilidad de los conductores de TUZSA, he dado con este blog, y os envío una carta que escribí al Heraldo, que a mí sí que me publicaron, sobre lo que nos paso a mi hija y a mí. Ahí va:
"El pasado 6 de Agosto a las 10 de la noche volvíamos a casa en el autobús de la línea 39 mi hija de 9 años y yo. Cuando íbamos a bajar la niña tocó la campanilla pero no se iluminó y al llegar a nuestra parada el conductor no paró. Le llamé la atención y hecho un energúmeno el conductor dijo que no habíamos dado al timbre. Paró más adelante de la parada,a la altura del Parque de Oriente, abrió las puertas, se bajó mi hija y cuando fui a bajar yo me cerró las puertas en las narices y arrancó, quedando yo sola con él en el autobús, y mi hija, una niña de 9 años, sola en la calle, en plena noche, con tormenta y en un parque totalmente a oscuras y sin que se viera nadie alrededor. Le dije lo que había hecho y bastantes metros más adelante me dejó bajar pero antes me amenazó diciendo “por la niña que si no…”.
A raíz de estos hechos y otras cosas más yo me pregunto si estos conductores de TUZSA no necesitarán algún cursillo de atención al público y más educación en lugar de tanta huelga y tantas protestas por su trabajo, que todos trabajamos y todos estamos estresados en esta época que vivimos. Como otro día que subió mi marido en el autobús con el pequeño de 3 años en brazos y habiendo un conductor de TUZSA sentado en un asiento azul de los reservados para mayores y personas con niños no fue capaz de levantarse para cederle el asiento.
O también esos frenazos que pegan que se deben de pensar que en lugar de personas, llevan ganado.
Estoy segura que no todos son así y es una pena que por unos pocos sinvergüenzas tengamos ese concepto de los conductores de TUZSA."

Yo también he tenido experiencias desagradables con conductores de TUZSA, pero esto que acabo de leer se lleva la palma. En una ocasión, en el Paseo de la Independencia (donde el 30 hace a menudo una parada de 5 minutos) al subir al autobus, antes de picar con el bono le pregunté al chófer si iba a hacer una parada o mejor me montaba en el 40 que venía por la Pza. de España. A lo que el conductor me contestó con actitud chulesca, mirándome con absoluto desprecio como si me estuviera perdonando la vida: "De momento me voy a sentar, que acabo de empezar la jornada y ya me estáis tocando los cojones". Y el hombre siguió soltando estupideces que no venían al cuento. Por supuesto, no me callé. Le dije que si empezaba con mal pie su jornada no sería por mi culpa, pues yo sólo le había pedido una inforación que esta obligado a dar al usuario. "Era tan sencillo como contestarme sí o no. Lo demás sobraba". Él contestó: "Anda tira, tira, bla bla bla ru rurru, tocotó...". Acto seguido se subió un compañero suyo de TUZSA y le comentó la jugada, refiréndose a mí una vez más en tono burlón y menospreciándome; ahora la cosa le hacía gracia al muy imbécil.

Suerte tuvo este conductor de no encontrarse con un ciudadano más energúmeno que él, de esos energúmenos que te amargan el día de verdad soltándote una ostia y dejándote el ojo morado y un diente nuevo.

Llegué a la misma conclusión que la lectora anónima: a estos conductores de TUZSA hay que darles algún cursillo de buenos modales y sentido común.

martes, julio 29, 2008

La Festa del Renaixement


El Esplendor de una ciudad en el siglo XVI

En una ocasión me hablaron de una fiesta medieval que se celebraba en pleno verano en el municio de Tortosa. Yo me imaginaba algo similar a lo que montan en Zaragoza por el mes de junio, unas pocas calles ambientadas al estilo medieval y algún espectáculo por alguna que otra plaza. Hasta que no estuve allí no supe lo equivocado que estaba. Cuando contemplas el barrio antiguo mientras vas cruzando las aguas del Ebro sobre el puente ya te vas dando cuenta de que la Festa del Renaixement es grande. Una vez cruzado el puente te topas con los primeros tortosinos vestidos de época, caballeros medievales alzando sus banderas y desfilando al ritmo de tambores y trompetas, puestos callejeros que te trasladan a una época que sólo has conocido por lo que cuenta la literatura y el cine.


La Lonja de Tortosa tampoco necesita demasiados artificios para convertirla en lo que es, un auténtico mercado medieval. Lo mismo sucede cuando ves la Catedral de Santa María rodeada de puestos de artesanía, más gente vestida de época, bufones bailando la danza macabra, músicos y cómicos animando al personal...

Me dicen que tenemos entradas para la Taverna di Enrico, que hay que subir por las murallas, y cruzar unos pasadizos junto al Castillo de Sant Joan. Por el camino no hay ni una sola esquina ajena a la fiesta que allí se celebra. Después de veinte minutos caminando cuesta arriba, llegamos a una especie de Jaima donde Enrico ya ha comenzado su espectáculo. «Esto es humor tortosí», me dicen al oído, como si fuera un pecado. Descubro que me gusta el humor de Tortosa, es un humor antiguo, rancio, pero con encanto. Me gusta.


Más me gusta aún que en mitad del espectáculo los taberneros se acerquen a servirme vino y baldana (morcilla) con un cacho pan, mientras cantan en català una canción medieval que me recuerda a una jota aragonesa.

El espectáculo del Enrico termina. Fuera de la Jaima hay más baldana, me pido una ración doble y me inflo a beber cerveza. Sí, la morcilla baldana también me ha gustado lo suyo. Y bajamos a la Catedral. Y volvemos a subir por las murallas...

En fin, una fiesta memorable y sin duda recomendable para todo aquel a quien le guste el folclore catalán, el rollo medieval o las fiestas temáticas en general. Eso sí, como el año que viene tenga aún mayor afluencia de público, ahí no va a caber ni un alfiler.