viernes, julio 06, 2007

TUTORIAL: Beber cerveza como Dios manda

Hace unos meses dediqué un post especial a las propiedades saludables de nuestra amiga la cerveza. Puesto que llega el verano (o el verano ya está aquí, como lo prefieran) he decidido revelar unos consejillos para sacar provecho de este líquido exquisito. No hace falta que os toméis una cerveza de 3 € para poder disfrutar de los distintos matices que ofrece su degustación.

Conviene beber la cerveza en jarra, vaso o copa pues de este modo se provoca la liberación del gas carbónico y la formación de la espuma. Nunca hay que beberla directamente del botellín (salvo una Coronita, cuando se tiene mucha muuucha sed) pues, además de hincharte el estómago de gases, se pierde gran parte de su sabor y parece que estás saboreando el vidrio y no la cerveza. Y cuando es de lata ya ni te digo. Y, hablando de latas y botellas, es coveniente saber que la botella de cristal guarda mucho más y mejor el olor y el sabor, y su espuma es más duradera que la de la lata, y si el aroma de una buena cerveza está precisamente en la espuma, es obvio que se conserva mejor en cristal.

Si os dais cuenta, cada marca de cerveza comercializa su propio vaso o copa. La espuma, el color y sobre todo el olor son fundamentales para diseñar el mejor vaso para cada cerveza. La importancia de los vasos y copas en el mundo de la cerveza es ahora tan importante que algunos cerveceros, después de diseñar y desarrollar los vasos, registran y patentan la forma para que nadie más pueda utilizarlos y se identifique un vaso o copa con una marca determinada de cerveza. Por ejemplo, son diseños famosos los vasos de Orval, Chimay, Duvel, Kwak o Hoegaarden, en el caso de las cervezas belgas que son quizás los precursores del desarrollo de los vasos.


La espuma no debe superar los tres centímetros de espesor y debe ser blanca, cremosa y con buen aspecto. Una cerveza lager o rubia debe presentar un aspecto vivo, nunca turbio y además ha de ser brillante. Cuanto más tostada está la malta, más oscura debe ser la cerveza. Las cervezas de trigo (Hefe-Weißbier), como las populares Franziskaner y Paulaner, presentan un aspecto dorado y especialmente turbio, formándose posos en el fondo de la botella. Esos posos tan característicos en estas cervezas, otorgan un especial sabor a las mismas, y es conveniente (u obligado, ya que nos ponemos exquisitos) que después de verter 2/3 del contenido de la botella dejes el último tercio para el final, y entonces menear la botella en movimientos rotatorios para agitar esos posos y mezclarlos con la espuma, y finalmente echarlo al vaso hasta llenarlo.
Debe servirse a 5 grados aproximadamente, sobre todo las de tipo lager. Un frío excesivo apaga el sabor de la cerveza y sobre todo a las oscuras. Por eso no se recomienda tomar la cerveza negra muy fría. Tampoco se recomienda meter el vaso/copa en el congelador, ya que perdería mucho el sabor y el aroma. Yo mismo cometo frecuentemente este error, puesto que me gusta la cerveza excesivamente fría, a pesar de que soy consciente de las consecuencias (pero donde esté una Judas o una Hoegaarden bien fresquita, que se quite todo lo demás...). En cualquier caso, si aun así decides congelar el vaso/jarra debes saber que antes de ponerla en el congelador hay que asegurarse de que está seca, ya que los residuos del hielo modifican el sabor final de la cerveza.

Barbar ¿una cerveza belga con sabor a miel?

En cuanto a cómo combinar cerveza y comida, ya os hablé de las ventajas de comer con cerveza en lugar de con vino, pero insisto en ello. Os resumo las combinaciones perfectas:

Tratar de combinar comidas suaves con cervezas suaves y comidas fuertes con cervezas más robustas. La idea es que ninguno sobrepase en intensidad al otro hasta anularlo. El mejor complemento para las comidas picantes y muy especiadas es la cerveza. El picante de estas comidas puede anular el sabor de un vino, en cambio la cerveza es el complemento perfecto por la combinación de sus ingredientes: el dulzor de la malta, los tonos amargos del lúpulo y el sabor a “pan” de la levadura absorben los sabores fuertes y picantes de cualquier plato. Queso y cerveza es otra combinación perfecta, sobre todo los quesos fuertes con las cervezas de mucho cuerpo... Y, en fin, así podríamos estar hasta mañana.

Las pilsen y las cervezas de trigo son muy adecuadas para los platos de pescado y marisco. Yo personalmente creo que el marisco combina perfectamente con cervezas como Judas, Delirium Tremens, Hoegaarden o Paulaner, por mucho que ayer un diario de esos que reparten por la calle se empeñara en asegurar que el marisco combina mejor con cerveza negra (¿inocentada a 5 de julio...?).

La Hoegaarden Grand Cru es de lo mejor que he probado nunca, aunque sólo la he visto en la Bierwinkel de Cambrils

Y como mera curiosidad, os pongo un enlace para que veáis cómo se hace una degustación cervecera al estilo sumiller:


Espero que después de todos estos consejillos sepáis apreciar mucho mejor esta bebida tan rica rica y con fundamento!
Nota: Toda esta información es una mezcolanza de mi dilatada experiencia personal como cervecero de pro adecentada con la correspondiente info extraída de los enlaces que os he señalado (por cierto, no me imaginen con barriga cervecera).

12 comentarios:

Hatt dijo...

Pues para ser tan friki señor cervecero, no veo ninguna foto de la mejor cerveza (Fruta prohibida, sin duda), ¿eh?, ¿eh?, ¿eh?...

Lord Derfel Cadarn dijo...

Es verdad, magnífica cerveza la Hoegaarden Fruta Prohibida, una de mis tostadas favoritas junto a la Kwak y a la Leffe Radieuse...

En cualquier caso, la mejor de la marca Hoegaarden creo que sigue siendo la Hoegaarden Grand Cru, rica, rica...

Hanami dijo...

Jooo... me ha entrado hambre... o más bien sed!

Y tienes razón, hay cervezas que combinan muy bien con la comida. Y la Barbar con los postres debe ser estupenda, por lo dulce que está...

BUDOKAN dijo...

Interesante este tutotorial para todos aquellos que amamos la cerveza. Saludos!

alfredin dijo...

Yo me quedo con la Franziskaner en sus tres variedades en este orden:
turbia,negra,rolla o cristal o rubia o como sea que se llame

Bocaseca woman dijo...

Un post muy interesante, sí señor.

Yo casi nunca tomo cerveza en la comida, siento que me hincha.

Pero con unos panchitos... ^^

Y como bien dices, beber la cerveza directamente de la lata hace que pierda bastante

Lord Derfel Cadarn dijo...

Hombre Hanami, por mucho que la Barbar tenga un posgusto a miel, sigue siendo una señora cerveza de alta gradación, con sus 8 grados, lo cual le proporciona cierto amargor a su vez, y no sé yo si con un flan, una tarta o un helado de tiramisú pegaría mucho. Más bien creo que es una cerveza para tomar sola o con algún picoteo.

Saludos a Budokan y Alfredín, amantes de la cerveza. Y saludos tb para Bocaseca, que hace un huevo que no te veía el pelo, a ver si entro luego en tu blog, que lo tengo olvidado...

orcinus dijo...

Aunque no venga a cuento una pequeña joya que me han pasado del youtube

http://www.youtube.com/watch?v=vQjPgkhjZ-s

Lord Derfel Cadarn dijo...

Maravilloso vídeo, bizarro total...
Cómo sabes lo que me gusta ¿eh?

Anónimo dijo...

Hola,
pues entre la Barbar y la cerveza de miel de Binchoise, ya me quedo con la de Binchoise mil veces (más equilibrada, menos dulzona, etc, etc): es otra categoria de cerveza, no hay lugar a duda!

Lord Derfel Cadarn dijo...

Pues no conocía la tal Binchoise... me la apunto!

Anabela dijo...

si, Binchoise est una fabrica de cerveza artesanal belga y tiene una cerveza de miel de muerte, la Ours, mucho mejor que la Barbar, cerveza muy industrial y que no sabe mucho a cerveza cuando comparas con la Ours de Binchoise. la vi una vez en un programa de TVE con una receta de cocina y me gusto mucho. desde entonces tengo amigos que solo beben Ours en cervezas de importación.
tambien Binchoise tiene una Tostada que no esta nada mal, y muy famosa, la cerveza de Navidad, con unos angelitos en la etiqueta, seguro que ya la ha visto alguna vez en el Corte ingles.