Lo prometido es deuda. Hace unas semanas al comprobar que alguien había accedido a mi ‘blog’ buscando una explicación al último capítulo de Twin Peaks dije que procuraría plasmar en un ‘post’ la que sería mi interpretación. Pero vaya por delante que no he llegado yo solito a estas conclusiones, si no que he necesitado ver un par de veces el dichoso episodio 29, ver también otras dos veces la película ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’, leer el librito de Javier J. Valencia “David Lynch: El Zar de lo bizarro” y mantener varias charlas con mi amigo Hatt (por cierto, espero que manifiestes tus opiniones y me corrijas pronto en todo lo que me haya podido equivocar, que no será poco).
*SPOILER* Como ya comenté en mi reseña de ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ (os remito a ella si aun no la habéis leído), no tengo demasiado claro lo que representan los casos de la rosa azul de Gordon Cole (David Lynch), la Logia Negra, la habitación roja, el enano, el gigante... En definitiva ¿es la Logia Negra algo sobrenatural o más bien se trata de algo simbólico? Hasta el último capítulo yo tendía a creer que era básicamente una representación del mal, un mal personificado en la figura de Bob, y que el enano debía de simbolizar “algo muy malo” (eso de que hable marcha atrás no es un buen síntoma). Pero tras el visionado del último capítulo de la serie, uno ya no tiene nada claro. ¿Por qué posee Bob al agente Cooper? Sabemos que tanto Leland Palmer como Windom Earle eran personas malvadas, pero Coopie no. Así que, la teoría de que Bob era simplemente la personificación de la maldad se desmonta en ese momento (o tal vez no).
En cualquier caso, algo fundamental para intentar comprender este último capítulo es percatarse de que el sentido del tiempo no es lineal dentro de la habitación roja. En ella vemos cómo los personajes que la habitan caminan y hablan al revés. Y cada vez que Cooper entra en una sala (que siempre es la misma habitación roja) repite los mismos movimientos como si fuera la primera vez, como si no lo hubiera hecho ya antes. Y cuando por fin Coopie (o mejor su doppelgänger) consigue salir de allí, comprobamos cómo para él parece que sólo haya pasado media hora, mientras que para el sheriff Harry Truman ha pasado un día entero, de modo que dentro de la habitación roja el tiempo avanza mucho más lentamente. Y este caos temporal provocado por el contacto con la Logia Negra, el anillo, etc. también es clave para entender ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’.
Por otro lado, algunas de las escenas eliminadas de la película ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ están estrechamente relacionadas con este último episodio de Twin Peaks. No hay que olvidar que la serie fue cancelada sorpresivamente, de modo que Lynch tenía pensado otro desenlace distinto. Vamos, que cuando vemos el episodio 29, todos pensamos:-“¡Oh my god! ¿cómo puede acabar así de mal? Esto no puede acabar así...”-, tenemos razón porque ese no era realmente el final de la historia. Probablemente, si en su día ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ hubiera tenido mayor éxito de crítica y público, Lynch y compañía se hubiesen puesto manos a la obra para finalizar la serie como Dios manda. Uno de los motivos del fracaso de ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ fue el penoso montaje del film. Eliminaron muchas escenas para que su duración no fuera excesiva y se adaptara mejor a los gustos comerciales, pero al eliminar determinadas escenas se cargaron “un poco” el producto final. Y gracias a esas escenas eliminadas, podemos adivinar, más o menos, por dónde hubieran ido los tiros.
Así pues, tenemos al verdadero Cooper atrapado en la Logia Negra. Su doppelgänger malvado (Cooper/Bob) está fuera y, aparentemente, su próxima víctima será la bella y encantadora Annie (Heather Graham). PERO, aquí entra en juego la importancia de “El Anillo”, un anillo que tiene una perversa conexión con la Logia Negra, pues todo el que esté en contacto con él morirá, desaparecerá o acabará atrapado en la habitación roja. Pues bien, en las escenas eliminadas de ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ vemos a Annie en el hospital atendida por una enfermera, la cual le choriza “El Anillo” a Annie, alejándola así del grave peligro que corre. Pero claro, la enfermera cleptómana no sabe que el ponerse ella el anillo implica que la próxima víctima de Cooper/Bob será ella misma y no la amante de Coopie.
Pero ¿cometerá Cooper/Bob algún crimen? ¿Cómo logrará salir el verdadero Cooper de la Logia Negra? Aquí probablemente es donde encajaría el agente Jeffries (David Bowie). Jeffries es un agente del FBI a quien Gordon Cole había encomendado uno de los misteriosos casos de la Rosa Azul. En las escenas eliminadas descubrimos que su investigación le lleva hasta el hotel Palm Deluxe de Buenos Aires, donde desaparece. Al parecer, Jeffries tiene alguna especial conexión (igual que Cooper) con la Logia Negra, lo cual le lleva a viajar constantemente en el tiempo y en el espacio. Pues eso, Jeffries desaparece misteriosamente (al igual que el agente Chester Desmond –Chris Isaac- al encontrar “El Anillo” en ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’). Gordon Cole le ha perdido la pista por completo desde hace días. Pero Jeffries no había desaparecido exactamente, sino que había viajado en el tiempo, concretamente al futuro (30 días después de la muerte de Laura Palmer). Un futuro en el que conoce al doppelgänger de Cooper, y probablemente ese Cooper haya cometido algún espantoso crimen en ese hipotético futuro. Pero luego Jeffries vuelve a experimentar otro viaje espacio-temporal, y aparece en las oficinas del FBI, concretamente una semana antes de la muerte de Laura Palmer. Entonces va al auténtico Cooper y al reconocerlo lo mira aterrorizado señalándolo acusadoramente (Cooper no entiende nada, y el espectador menos). A continuación se suceden unas confusas escenas que reproducen lo vivido por Jeffries en la Logia Negra, y de pronto vuelve a desaparecer.
Pues bien, esto que nos contaba Lynch en ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ y que parecía carecer del más mínimo sentido, era muy probablemente una de las piezas clave de los siguientes episodios de la serie y que nunca llegaron a rodarse. Gracias a los viajes espacio-temporales del agente Jeffries en los que conoce a la versión malvada de Cooper, es posible que en uno de esos viajes pudiera advertir a Gordon Cole o al propio Dale Cooper de que no debe caer en la trampa de Windom Earle, pues de hacerlo quedará atrapado en la Logia Negra y su doppelgänger matará a la enfermera de Annie. Ésta es una de las posibles salidas, la que se deja entrever en el guión original de ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’, aunque es posible que las cosas se complicaran aun más en los siguientes episodios.
De todos modos, no tengo nada claro si la habitación roja y “El Anillo” son algo malo o no, pues parece que Laura se salva (a pesar de ser brutalmente asesinada) gracias al anillo, y en la escena final de ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ aparecen ella y Cooper en la habitación roja. Él parece el salvador de Laura (probablemente sea el Cooper que queda atrapado en la habitación roja 30 días después) y ella parece plena de felicidad al haber sido liberada por fin de la pesadilla que era vivir con un padre que abusaba de ella.
¿Y el enano? ¿es bueno o malo? Pues no necesariamente tiene por qué ser malo, pues en alguna ocasión le da pistas a Cooper para resolver el caso (al igual que el gigante). Y además, en este episodio 29 vemos un doppelgäger del enano, que no es el mismo que conocemos de los anteriores episodios de la serie, así que... Está claro que para mí resulta imposible realizar una interpretación bien atada, y es que ‘Twin Peaks’ es, hasta la fecha (aun no he visto ‘Inland Empire’), la obra más retorcida de David Lynch. Así como ‘Lost Highway’ y ‘Mulholland Drive’ sí que tienes por dónde cogerlas, y a la segunda vez que las ves las entiendes perfectamente... con ‘Twin Peaks’ siempre quedan muchos, muchos flecos sueltos.
En cualquier caso, algo fundamental para intentar comprender este último capítulo es percatarse de que el sentido del tiempo no es lineal dentro de la habitación roja. En ella vemos cómo los personajes que la habitan caminan y hablan al revés. Y cada vez que Cooper entra en una sala (que siempre es la misma habitación roja) repite los mismos movimientos como si fuera la primera vez, como si no lo hubiera hecho ya antes. Y cuando por fin Coopie (o mejor su doppelgänger) consigue salir de allí, comprobamos cómo para él parece que sólo haya pasado media hora, mientras que para el sheriff Harry Truman ha pasado un día entero, de modo que dentro de la habitación roja el tiempo avanza mucho más lentamente. Y este caos temporal provocado por el contacto con la Logia Negra, el anillo, etc. también es clave para entender ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’.
Así pues, tenemos al verdadero Cooper atrapado en la Logia Negra. Su doppelgänger malvado (Cooper/Bob) está fuera y, aparentemente, su próxima víctima será la bella y encantadora Annie (Heather Graham). PERO, aquí entra en juego la importancia de “El Anillo”, un anillo que tiene una perversa conexión con la Logia Negra, pues todo el que esté en contacto con él morirá, desaparecerá o acabará atrapado en la habitación roja. Pues bien, en las escenas eliminadas de ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ vemos a Annie en el hospital atendida por una enfermera, la cual le choriza “El Anillo” a Annie, alejándola así del grave peligro que corre. Pero claro, la enfermera cleptómana no sabe que el ponerse ella el anillo implica que la próxima víctima de Cooper/Bob será ella misma y no la amante de Coopie.
Pues bien, esto que nos contaba Lynch en ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ y que parecía carecer del más mínimo sentido, era muy probablemente una de las piezas clave de los siguientes episodios de la serie y que nunca llegaron a rodarse. Gracias a los viajes espacio-temporales del agente Jeffries en los que conoce a la versión malvada de Cooper, es posible que en uno de esos viajes pudiera advertir a Gordon Cole o al propio Dale Cooper de que no debe caer en la trampa de Windom Earle, pues de hacerlo quedará atrapado en la Logia Negra y su doppelgänger matará a la enfermera de Annie. Ésta es una de las posibles salidas, la que se deja entrever en el guión original de ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’, aunque es posible que las cosas se complicaran aun más en los siguientes episodios.De todos modos, no tengo nada claro si la habitación roja y “El Anillo” son algo malo o no, pues parece que Laura se salva (a pesar de ser brutalmente asesinada) gracias al anillo, y en la escena final de ‘Twin Peaks: Fuego camina conmigo’ aparecen ella y Cooper en la habitación roja. Él parece el salvador de Laura (probablemente sea el Cooper que queda atrapado en la habitación roja 30 días después) y ella parece plena de felicidad al haber sido liberada por fin de la pesadilla que era vivir con un padre que abusaba de ella.
¿Y el enano? ¿es bueno o malo? Pues no necesariamente tiene por qué ser malo, pues en alguna ocasión le da pistas a Cooper para resolver el caso (al igual que el gigante). Y además, en este episodio 29 vemos un doppelgäger del enano, que no es el mismo que conocemos de los anteriores episodios de la serie, así que... Está claro que para mí resulta imposible realizar una interpretación bien atada, y es que ‘Twin Peaks’ es, hasta la fecha (aun no he visto ‘Inland Empire’), la obra más retorcida de David Lynch. Así como ‘Lost Highway’ y ‘Mulholland Drive’ sí que tienes por dónde cogerlas, y a la segunda vez que las ves las entiendes perfectamente... con ‘Twin Peaks’ siempre quedan muchos, muchos flecos sueltos.

Tras el reconocimiento internacional de David Lynch como director (incluida la Palma de Oro en 1990 por “Corazón Salvaje”) y el éxito mundial de la tele-serie Twin Peaks, había muchas esperanzas depositadas en el estreno de “Fuego camina conmigo”. Pero la película fue abucheada en el Festival de Cannes. Incluso algún crítico llegó a decir en su día que “David Lynch había destrozado definitivamente Twin Peaks” (E. Rodríguez Marchante, ABC 17-5-92). Y en taquilla tampoco tuvo mejor suerte y ni siquiera llegó a estrenarse en los cines españoles (no fue hasta 1.998 cuando Canal + emite por primera vez “Twin Peaks: Fuego camina conmigo” en España). No obstante, un pequeño sector de la crítica supo ver en “Twin Peaks: Fuego camina conmigo” una gran película aunque, eso sí, alejada (intencionadamente por parte del director) de la tele-serie. No olvidemos que ésta había finalizado “por sorpresa”, dejando muchas... muchísimas cosas en el aire, de modo que lo que la gente esperaba era un desenlace feliz. Pero no, a David Lynch no se le ocurrió otra cosa que hacer una angustiosa precuela al más puro estilo “Lynchiano” (es decir, totalmente ininteligible para el que gusta por consumir cine como si fueran hamburguesas). Y es que, “Fuego camina conmigo” no admite visionados superficiales, si no que obliga al espectador a estar con los ojos bien abiertos y los oídos bien despejados, y a tener en cuenta en todo momento que “esas cosas surrealistas” que suceden en el filme no están ahí por capricho, si no que son precisamente las claves más importantes para entender lo que significa “Twin Peaks”.
El paso del tiempo ha hecho de “Fuego camina conmigo” una película de culto que, al igual que la serie, va ganando con los años.
Mi interpretación: Quede dicho de antemano que lo que voy a decir ahora es SPOILER TOTAL, así que avisados estáis. Hay muchos códigos que descifrar a lo largo de Twin Peaks, pero las preguntas más importantes que se hace uno son ¿qué es realmente la Logia Negra? ¿Y la habitación roja? ¿Quién es Bob? ¿y el enano? La verdad es que caben muchas interpretaciones: la más fácil y evidente es pensar que todo es la representación de una poderosa influencia sobrenatural que induce a Leland Palmer primero, y a Dale Cooper después, a cometer actos atroces. ¿Y qué son “los casos de la rosa azul” de Gordon Cole (el supervisor del FBI interpretado por el propio David Lynch)? Pues en la película parece ser algo así como una serie de casos raros y extremadamente peligrosos, algo parecido a los Expedientes X de Fox Mulder...
EL MISERIOSO CASO DEL AGENTE JEFFRIES:



